Un contenedor para colocar los residuos es un recipiente de carga para el depósito y transporte de dichos residuos. Depende del tipo de desecho que se coloquen, pueden ser estos contenedores de metal o plástico.
Estos contenedores deben ser resistentes para lograr separar los residuos y mejorar la higiene e imagen de nuestras ciudades y empresas. Los lugares donde se utilizan los contenedores de residuos son los hogares, las ciudades y las industrias.
El primer tipo de contenedores de residuos es el cubo de basura que están en los hogares como casas o departamentos. Se suele usar para depositar los desechos orgánicos y no orgánicos. Usualmente se tienen en varios ambientes para diferentes usos
Este tipo de contenedores son muy comunes tanto en las calles como en los parques, y podemos encontrarlos de muchos tamaños diferentes.
Su función es posibilitar que los ciudadanos depositen residuos de tamaño menor en ellos y de este modo mantener una mayor limpieza viaria. Pueden ser papeleras urbanas para todo tipo de residuo, a modo de cenicero para colillas y ceniza, para las deposiciones de animales,…
Los contenedores urbanos es una de las piezas más importantes para permitir la recogida selectiva de nuestros residuos.
Ubicados en las calles o avenidas, y vaciados por camiones de manera continua mediante rutas asignadas por los municipios. Están pintados de diferentes colores para facilitar la identificación de la población:
El sector industrial genera gran cantidad de residuos y no solo de un tipo sino pueden ser distintos dependiendo el rubro. También es importante conocer la naturaleza de los mismos, ya que dependiendo de su peligrosidad o toxicidad deberemos emplear unos contenedores u otros.
Principalmente se pueden dividir en las siguientes categorías.
Para los desechos no peligrosos suelen usarse contenedores de metal. Resistentes y económicos, pueden recolectar muchos residuos.
Hay dos clases principales: tapados y descubiertos, y ambos pueden ser distintos en tamaño y capacidades. Por ejemplo, pueden ir desde los 5 metros cúbicos de capacidad hasta los 40 metros cúbicos.
Asimismo, hay un contenedor para cada necesidad: dependiendo del espacio que se disponga, del tipo de desecho y de la cantidad que se genere. Elegir un contenedor apropiado es fundamental para optimizar los costes de transporte.
Los residuos peligrosos tienen una naturaleza que implica peligro y riesgos tanto para la salud como para el Medio Ambiente.
Por ello, los envases y contenedores que contienen estos residuos tienen que ser seguros y homologados. Estos residuos pueden presentarse en estado sólido,líquido o gaseoso, por lo que existen contenedores para todos ellos.
Los biorresiduos son todos aquellos residuos biodegradables procedentes de parques o jardines, residuos alimenticios y de cocina de hogares y/o restaurantes.
Los contenedores que se utilizan para estos residuos pueden ser similares a los que se usan para residuos no peligrosos. Solo que se añade las características de tapado, por los olores, y herméticos, para evitar derrames.
Son aquellos que se utilizan para actividades de atención e investigación sanitaria.
Los contenedores usados para estos residuos deben presentar propiedades de impermeabilidad, debe estar delimitado por superficies lisas, debe poder lavarse y desinfectarse fácilmente, y su estructura y cierre deben impedir el derrame de su contenido.
Son residuos que contienen elementos químicos radioactivos. Se clasifican en residuos de baja, media o alta radioactividad.
Dependiendo del nivel de radiación se almacenan en la superficie en contenedores sellados o bien se confinan en instalaciones subterráneas.